Hoy un "jueguecito" muy curioso. Básicamente se trata de una especie de aplicación en la que, moviendo la ruedecilla del ratón, puedes aumentar o disminuir progresivamente las escalas de visión, desde lo más pequeño hasta lo más grande (el rango de universo observable) conocido. Además, si haces click en cualquiera de los elementos te sale una pequeña descripción de sus dimensiones y de lo que es.
Yo ya con salir del sistema solar me empiezo a agobiar bastante... Y pienso que para qué nos complicamos tanto la existencia muchas veces, si en realidad somos un punto diminutérrimo del universo y vivimos en la ignorancia, pese a que nos creamos muy poderosos. No somos nada.
Bueno, no me quiero poner a filosofar más. Me guardo mis quebraderos de cabeza para la noche.
Link aquí: http://jayisgames.com/games/the-scale-of-the-universe-2/
15 junio 2012
13 junio 2012
Un espacio chiquitín para morir
God, ¡qué horror cuando he visto mi blog en un ordenador ajeno y he visto todas las fotos descuadradas! No se por qué pero en mi ordenador salen las cosas más pequeñas y distintas a como salen en los demás... Avisadme si veis que alguna entrada queda raruna.
Anyway, hoy vengo con la nueva moda en maltrato animal, que, como no podía ser de otra manera, tiene su origen en China. Quizá uno de los países más desalmados del mundo (al menos a mi humilde parecer).
Por lo visto, ahora se lleva bastante entre la gente joven llevar llaveritos con animales vivos dentro, como tortugas, peces y salamandras. Según he podido leer, los "creadores" de esta nueva "moda" aseguran que los animales pueden vivir inmersos en ese líquido varios meses (parece ser que es una mezcla de nutrientes y otras sustancias). Pero claro, se olvidan de lo más obvio... ¿qué pasa con el oxígeno? Teniendo en cuenta las dimensiones de la bolsa dudo mucho que los pobres animales duren apenas un día. Y acaban muriendo asfixiados atrapados en una bolsa de plástico en el bolsillo de un chino cabrón.
¿Las personas que compran esto son todas psicópatas o qué pasa? ¿Por qué no tienen la más mínima empatía con los pobres bichos? ¿Tan difícil es para la gente ponerse en el pellejo de un animal, solo porque no sea una persona como nosotros?
Yo ya he llegado a un punto en el que, personalmente, soy incapaz de asimilar tantas aberraciones y tanto sufrimiento animal...
Anyway, hoy vengo con la nueva moda en maltrato animal, que, como no podía ser de otra manera, tiene su origen en China. Quizá uno de los países más desalmados del mundo (al menos a mi humilde parecer).
Por lo visto, ahora se lleva bastante entre la gente joven llevar llaveritos con animales vivos dentro, como tortugas, peces y salamandras. Según he podido leer, los "creadores" de esta nueva "moda" aseguran que los animales pueden vivir inmersos en ese líquido varios meses (parece ser que es una mezcla de nutrientes y otras sustancias). Pero claro, se olvidan de lo más obvio... ¿qué pasa con el oxígeno? Teniendo en cuenta las dimensiones de la bolsa dudo mucho que los pobres animales duren apenas un día. Y acaban muriendo asfixiados atrapados en una bolsa de plástico en el bolsillo de un chino cabrón.
¿Las personas que compran esto son todas psicópatas o qué pasa? ¿Por qué no tienen la más mínima empatía con los pobres bichos? ¿Tan difícil es para la gente ponerse en el pellejo de un animal, solo porque no sea una persona como nosotros?
Yo ya he llegado a un punto en el que, personalmente, soy incapaz de asimilar tantas aberraciones y tanto sufrimiento animal...
Cosas de locos
Un poco con retraso, pero bueno, eran muchas fotos a retocar (solo un poquito). A continuación un pequeño reportaje fotográfico sobre el psiquiátrico (sí, era un psiquiátrico por lo visto y no un mero hospital) abandonado de La Barranca, cerca de Navacerrada.
Un día de un mes, no hace mucho, cogimos un par de linternas y mi cámara y nos aventuramos a través de las numerosas plantas y salas de los dos edificios. El resultado fueron unas cuantas fotos para el recuerdo y un largo rato de intriga y, en algunos puntos críticos, bastante canguelo (sobretodo cuando se cayó una madera detrás de nosotros que casi nos hace salir corriendo, ¿verdad, Sara?).
Este era el aspecto de la zona por fuera. Montones de escombros por todos lados, entre otras cosas como cubos o matojos enormes de cables que salían de la tierra... vete tu a saber desde dónde...
Esta sala estaba en una caseta aparte, cerca del hospital. Por esas escaleritas se bajaba a un sótano completamente inundado de agua que quizá tenía algo que ver con las calderas.
Había graffitis por todos lados, algunos bastante chulos. Se podía ver el exterior a través de unas ventanas con rejas de metal o de unos agujeros rollo ojo de buey como este, lo cual daba una sensación de opresión muy chunga. No creo que a los señores locos que un día vivieron aquí les ayudase mucho eso...
En muchas plantas el suelo estaba lleno de cagadas de vaca, lo que nos hizo suponer que el ganado debía de entrar aquí a resguardarse de la lluvia... o de algo. Mi mayor temor era encontrarnos una vaca a la vuelta de la esquina, dentro de alguna habitación, callada y mirándonos fijamente. Siniestro.
Un día de un mes, no hace mucho, cogimos un par de linternas y mi cámara y nos aventuramos a través de las numerosas plantas y salas de los dos edificios. El resultado fueron unas cuantas fotos para el recuerdo y un largo rato de intriga y, en algunos puntos críticos, bastante canguelo (sobretodo cuando se cayó una madera detrás de nosotros que casi nos hace salir corriendo, ¿verdad, Sara?).
Este era el aspecto de la zona por fuera. Montones de escombros por todos lados, entre otras cosas como cubos o matojos enormes de cables que salían de la tierra... vete tu a saber desde dónde...
Esta sala estaba en una caseta aparte, cerca del hospital. Por esas escaleritas se bajaba a un sótano completamente inundado de agua que quizá tenía algo que ver con las calderas.
Había graffitis por todos lados, algunos bastante chulos. Se podía ver el exterior a través de unas ventanas con rejas de metal o de unos agujeros rollo ojo de buey como este, lo cual daba una sensación de opresión muy chunga. No creo que a los señores locos que un día vivieron aquí les ayudase mucho eso...
En muchas plantas el suelo estaba lleno de cagadas de vaca, lo que nos hizo suponer que el ganado debía de entrar aquí a resguardarse de la lluvia... o de algo. Mi mayor temor era encontrarnos una vaca a la vuelta de la esquina, dentro de alguna habitación, callada y mirándonos fijamente. Siniestro.
Pasando entre el bidón y la pared se llegaba a la última planta que daba al tejado. Era una sala gigantesca y oscura con un montón de columnas, muy profunda. No alcancé a ver el fondo. En cuanto entré pensé que era el sitio ideal para albergar un pequeño grupito de zombies de Soy Leyenda, de esos que se quedan en la oscuridad en silencio hasta que se va el sol y que no te das ni cuenta de que están hasta que ¡PLAS!, les iluminas con la linterna.
En el tejado tiraba el aire que no veas. Fue sorprendentemente fácil encaramarnos a lo más alto, desde donde pudimos disfrutar de unas espectaculares vistas de la sierra (y de una hermosa caída también) en el silencio más absoluto.
Este era el aspecto general de las plantas principales. Espacios enormes vacíos en los que oías el eco de tus pasos (y ruiditos extraños en la lejanía). A la izquierda grandes ventanales, todos rotos. Lo verdaderamente chungo nos esperaba unos cuantos pisos más abajo...
Las escaleritas, con su pasamanos de ladrillo puro. Bajando por ellas vivimos momentos tensos, según encendíamos las linternas para adentrarnos en la oscuridad total de los sótanos. Había millones de plantas, yo perdí la cuenta, pero debían de ser unas 5 ó 6 normales más 3 ó 4 de sótanos, 1 de buhardilla y 1 de ático.
Solo era posible sacar fotos con flash, apuntando hacia la nada y esperando que saliese algo, porque no se veía un pijo. Hay que ser un poco rarito para bajar hasta aquí a montarse una fiesta... Quizá para mi cumple...
Las pintadas en estas zonas no molaban nada de nada. No me inspiraban nada de confianza. Muchas alusiones a Satán y a la muerte. También advertencias sobre lo que nos podíamos encontrar ("No vayas por aquí", "No subas", "No bajes", "Vais a morir") y velas, muchas velas.
Esto debían de ser las cocinas o las duchas... por los azulejos de las paredes. Esta zona estaba bien iluminada y era fácil relajarse y pararse a contemplar un ratillo los graffitis... pero tampoco mucho. Había mucho que ver y tampoco nos apetecía quedarnos en el mismo sitio esperando a que pasase "algo".
Una vez visto el hospital como tal, nos acercamos al lugar donde parecía que tenían a los enfermos de verdad (lo que realmente tenía aspecto de manicomio). Era un edificio no muy grande con un montón de plantas, cada una de ellas con unas cuantas habitaciones a ambos lados de un largo pasillo. Algunas habitaciones conservaban aún su número. Nos quedó claro que se trataba de un loquero después de visitar la habitación de los clavos: una pequeña sala con clavos clavados a la pared (supongo que se trataba de la habitación acolchada donde metían a los hiperlocos).
La habitación quemada (arriba detalle de la pared) parecía sacada de Silent Hill (en realidad más bien todo el complejo). Paredes, techo y suelo estaban completamente quemados y empapelados con recortes y notas que no nos quisimos parar a leer. En medio de la sala había además una mesa y una silla, cochambrosas.
Pero personalmente, yo me quedo con la habitación de las manos rojas. La foto lo dice todo. A mi es la que más yuyu me dió... A veces, en algunos lugares, tengo la sensación de notar como una especie de presencia... y ahí me pasó (quizá era la presencia cercana de Mikel, Javier y Sara, quién sabe).
En fin, fue toda una aventura que me encantaría repetir, con más tiempo y dedicación, porque hubo muchas partes a las que no llegamos que seguro que son dignas de ver (y encima me quedé sin batería en la cámara). Pero nada de volver por la noche, que ahí se mete gente muy rarita, a hacer cosas raritas. Por cierto, he leido un poco sobre el sitio y al parecer cuenta la leyenda que en épocas pretéritas varias personas se suicidaron en el lugar. Además, no son pocos los testimonios que afirman haber visto figuras alli, como niños y ancianas que se aparecen en mitad de la noche, sigilosas. Nice.
¡Nos lo pasamos de MUERTE!
12 junio 2012
Qué pros...
Vale, volviendo con el tema... A algunos ya os lo conté, pero para quienes no lo sepan unos muchachos de Barcelona se están construyendo un bunker (real) anti-zombies. Y es una pasada. Un refugio en toda regla, con torre de vigilancia, salidas de emergencia, cámaras de vigilancia, despensa, capilla y hasta un crematorio para zombies, entre muchas otras cosas más. Me alegra saber que si me pilla la invasión mientras esté por allí tendré posibilidades de seguir con vida (si es que lo llego a encontrar, porque parece que lo están construyendo un poco en la clandestinidad... como es lógico).
Maravillaos: http://www.bunkerantizombi.com/
Esta gente tiene la vida resuelta... más vale que vosotros os empecéis a forjar un buen plan.
10 junio 2012
How it should have ended: Harry Potter
Aquí os dejo (para los que hayáis visto Harry Potter y seáis un poco frikis) un vídeo muy gracioso sobre cómo debería haber terminado la saga... La verdad es que uno después de verlo se queda un poco con el culo torcido...
¡Los quebraderos de cabeza que se habría ahorrado J. K. Rowling!
Ojo, posibilidad de spoiler gordo.
¡Los quebraderos de cabeza que se habría ahorrado J. K. Rowling!
Ojo, posibilidad de spoiler gordo.
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