05 enero 2012

Ni un olivo

Ayer tarde salí de paseo por el Parque Cuña Verde en busca de algún olivo del que poder arrancar unas hojitas para mis fásmidos. Como temía que en este aspecto el rato iba a ser un tanto infructuoso, me llevé la cámara para inmortalizar un poco el aspecto que tiene en la actualidad el parque (más concretamente desde mi casa hacia su final).

Al principio la luz era buena...
...pero pronto empezó a anochecer.
Aquí parecía estar el límite para la mayoría de las personas. Muchas de ellas llegaban a este punto y se daban la vuelta, quizá intimidadas por la sensación de abandono y las pintadas; pocas cruzaban el puente hacia el otro lado.
A pesar de que casi todo eran pintadas cutres, había algunos graffitis que merecían la pena.
Al otro lado del puente se encuentra lo que yo llamo "La Pajarera", porque sobre el techo suelen anidar algunas aves.
En este caso grandes nidos de cotorras...
...que me miraban desde un árbol cercano, esperando a que me fuese.
La apariencia del parque es un tanto desoladora.

En definitiva, esta parte del parque está bastante abandonada, aunque merece la pena darse una vuelta de vez en cuando para ver los graffitis y los pájaros (fue en esta zona donde me encontré otro día una perdiz por ahí correteando). Eso si, mejor no llevar encima muchas cosas de valor, por si acaso.

Al final encontré unos cuantos aligustres en el jardín de detrás de mi casa, que también servirán de alimento a mis pequeños bichos.

18 diciembre 2011

Compras extrañas

Ayer tarde estuve con mi hermana y su amiga Laura en el Beefeater London Market, una especie de mini feria sobre las ultimas tendencias en la moda alternativa londinense. La entrada solo costaba 3 euros, pero gracias a Laura ella y yo pasamos gratis por la entrada de los "vips" (Nuria pasó a formar parte del populacho). Dentro pudimos ver un poco de todo y, tras dar muchas vueltas y mucho dudar, acabamos haciendo algunas compras.

Mi regalo de Reyes por anticipado, de parte de mi hermana y de mi madre. 


La máscara de gas inglesa que se compró Nuria, de la Segunda Guerra Mundial (1943).

Lo cierto es que, para ser modelos exclusivos, bien valían lo que costaron...

Lombrices bebés

Después de más de un mes en mi nevera, el otro día saqué la tarrina de lombrices de Jabba y descubrí, para mi sorpresa, que de lo que pensé en un primer momento que eran huevos nacieron unas pequeñas lombricillas. Tiempo atrás pillé a un par de sus papás queriéndose (de una forma muy desagradable), pero nunca creí que en una tarrina minúscula metida en el frío refrigerador fueran a nacer los frutos de su amor.

Pero aquí están los pocos supervivientes (es posible que nazcan unos cuantos más, aun quedan huevitos en la tarrina), sobre la tapa de su precaria casa arriba y en el interior de su nuevo hogar abajo. Espero que me vigoricen un poco a la pobre planta...

Las pequeñas lombricitas apenas miden unos 3 centímetros estiradas.
Se puede apreciar la tierrecilla a medio digerir en su interior.

07 diciembre 2011

Días de estudio

Qué semana más aburrida y rutinaria. Todos los días iguales, mañanas y tardes estudiando, sorprendiéndome de no haber contraído aun ninguna parasitosis (es increíblemente fácil). Teniendo por única compañía, en los estos largos días, a Soledad y a Pichí, siempre en silencio para no desconcentrarme, mirando desde lo alto.

Pichí observando con gran interés mi estudio, con sus grandes ojos.